No solo pensamos y sentimos con la cabeza. También con el corazón y las tripas

Cómo los fermentos y los probióticos ayudan a la salud física, mental y emocional.

Cuerpo, mente y emociones son un todo que necesita su cuidado y atención parte por parte.

Para muchos investigadores, el aparato digestivo funciona como un segundo cerebro; una red neuronal compuesta por más de cien millones de células ubicadas entre las dos capas musculares del tubo digestivo, y que parecen tener las mismas capacidades de sus similares del cerebro craneal.

Incluida la posibilidad de liberar algunos neurotransmisores importantes,si no imprescindibles, para el funcionamiento adecuado del sistema digestivo (como el mecanismo de absorción de nutrientes y la eliminación de desechos y tóxicos).

Quizá esa no sea la gran sorpresa de estos hallazgos, pero sí lo es comprobar que estas “neuronas” también actúan en la regulación de funciones cognitivas emocionales o intelectuales y en la mantención de un buen sistema inmunitario.

Tenemos claro que nuestro intestino no es estéril y que está lleno de microorganismos que pueden favorecer o perjudicar nuestra salud en función de su cantidad y su calidad. En conjunto forman lo que se conoce como microbiota intestinal.

Con el cuidado de la microbiota intestinal se pueden regular los síntomas de ciertas condiciones y situaciones de salud mental, ya que se puede intervenir en este eje intestino-cerebro.

Y por dónde empezar a incluir próbioticos para mejorar la salud de la flora intestinal. Claro  esta que el primer paso es la alimentación, y a parte de una alimentación balanceada, y desde mi punto de vista alimentación viva y con consciencia; y otro punto muy importante es incluir probióticos y probióticos en nuestra alimentación, y que mejor si son hechos en casa.

Algunos ejemplos de estos son:

  • Vegetales fermentados como el chucrut, kimchi, zanahorias fermentadas y hay un montón de posibilidades para fermentar vegetales
  • Kombucha
  • Kéfir que puede ser de agua o si consumes lácteos pues de leche
  • Vinagres orgánicos de frutas
  • Cerveza de jengibre o bebida de madre de jengibre
  • Pulque, tejuino, aguamiel, vinos salvajes y un montón de bebidas tradicionales

Y algo que quiero compartirte es que todo esto no es cosa del otro mundo, puedes hacer todo esto en casa y además es algo que puede llegar a ser divertido y emocionante, o al menos para nosotros lo ha llegado a ser.

Arrancaremos con algunas recetas próximamente sobre fermentos y como elaborar tus probióticos en casa, con más información sobre salud intestinal y salud emocional.

Gracias por leer y estar.

Que tengas un precioso día!

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